Breve historia del reloj

Breve historia del reloj

El ser humano, consciente de la finitud de su vida, de su tiempo, necesita medirlo, controlarlo, para no perderlo, para no malgastarlo, y por eso inventa el reloj, con la vana esperanza de poder, por un instante, atraparlo.

Los egipcios inventaron el primer reloj, el reloj de sol, que consistía en una columna de piedra sobre la incidía el sol provocando una sombra en unas muescas inscritas en el suelo y que marcaban el momento del día concreto. El problema es que solo se podía utilizar durante el día, y por eso inventaron el reloj de agua o clepsidra, basado en el tiempo que tarda en llenarse un recipiente gota a gota, que siempre es el mismo.

El primer reloj de péndulo se construye en el siglo XVII y se basaba en los descubrimientos de Galileo. Su inventor fue Christian Huygen, y su precisión era casi perfecta, con un margen de error de sólo 5 minutos al día.

Durante el siglo XIV fabrica el primer reloj de arena con la finalidad de medir la duración de las misas y ya a mediados del siglo XIX Alexander Bain inventa un reloj eléctrico que funcionaba por las fuerzas de atracción y repulsión.

En 1920 Warren Alvin Marrison añade cuarzo a reloj de Bain, nace el primer reloj de cuarzo, casi perfecto, pero no del todo. Años más tarde se construye el reloj más próximo a esta categoría, el reloj atómico, el más preciso de todos.

El reloj digital fue inventado en 1956 por Petrar Ptrov, coincidiendo con la época de abaratamiento de los chips y leds. Poco después, durante la década de los 70,  Hamilton presenta el Pulsar, el primer reloj digital con pantalla LCD.

Personalmente me encantan los relojes y toda la simbología que esconde. El reloj refleja el fluir constante del tiempo, el devenir y el cambio,  el movimiento eterno y circular. Por eso colecciono relojes desde que era una niña. Mi marca preferido, Lotus, mi tienda de confianza, Only Silver, una joyería-relojería online que pone a disposición del cliente un amplio escaparate de joyas, relojes y complementos de las principales firmas a los mejores precios. Sinceramente, a veces tengo serias dificultades para elegir un reloj entre la gran variedad que oferta.

La carga simbólica que encierra el reloj lo convierte en un regalo muy especial entres personas enamoradas, ya que según la leyenda un día el reloj del amor se rompió y desde entonces, el cambio se ha apoderado de él.

La simbología del reloj 

La simbología del reloj ha sido muy utilizada por el arte, la filosofía, la literatura o el cine a lo largo del tiempo.

La Persistencia De La Memoria, de Dalí, expresa la relatividad del tiempo, su subjetividad y de la memoria, que muere si nos aferramos al pasado.

Filósofos como Descartes, Spinoza, Malebranche o Leibniz, hablan de un relojero (Dios) que crea el universo (reloj). La analogía del relojero ha sido frecuentemente empleada como argumento para demostrar la existencia de Dios. La formulación más famosa la encontramos en William Palley, y viene a decir que si bien no podemos pensar que un mecanismo tan complejo como el reloj es producto del azar, del mismo modo a ningún ser racional se le ocurriría pensar que un organismo como el cuerpo humano, con un funcionamiento más complejo que el de un reloj pueda ser producto del azar. Por lo tanto, el ser humano necesariamente ha debido ser creado. La teoría de la evolución de Darwin vendría a ser una refutación de esta teoría.

Alicia En El País De Las Maravillas, de Lewis Carroll, aparece un conejo blanco siempre acompañado de un reloj que mira constantemente porque, según él, llega tarde: “¡Dios mío, voy a llegar tarde!”. El reloj y las prisas del conejo blanco simbolizan la ansiedad y la conducta paranoica de una sociedad en que la validez de las normas de conducta está condicionada por los convencionalismos sociales.

Y en el cine, no podemos olvidar la obra maestra de Charles Chaplin, Tiempos Modernos, una crítica a una sociedad deshumanizada y tecnológica, en la que el tiempo, entendido como tiempo de trabajo, juega un papel fundamental, y en la que la alienación se identifica con la cordura.