Ir a la moda no es ser una “fashion victim”

Ir a la moda no es ser una “fashion victim”

¿Habéis oído alguna vez a alguien llamar a otra persona “fashion victim”? Según la Wikipedia una “fashion victim” es una persona que sobrepasa los límites comunes de vestir a la moda, es decir, que son vulnerables a las modas pasajeras y al materialismo. Si se pone de moda llevar las medias en la cabeza esas personas, más tarde o más temprano, las llevarán.

Pues bien, según mi novio yo soy una de ellas. No sé por qué está empeñado en pensar que si me pusiera un candado en el armario y me diera sólo una maleta llena de prendas básicas para vestir durante una semana me moriría del disgusto. Eso no es verdad, porque yo con cuatro trapos hago maravillas, así que no me afectaría para nada en el estilo ese jueguecito suyo.

¿Cómo visto yo?

Sólo soy una persona a la que le gusta ir bien por dentro y por fuera. Por ejemplo, me gusta llevar ropa interior conjuntada, pero tengo mucho pecho y necesito comprare sujetadores que recojan muy bien y sean cómodos, así que lo que hago es comprarme este tipo de sujetador reductor en Lencería Paqui y luego le busco unas braguitas a juego o que peguen lo suficiente como para parecer un conjunto.

En cuestión de ropa no soy muy exigente. Me gusta vestir bien, es verdad, pero tampoco os vayáis a pensar que me compro modelitos de Prada o de Dolce&Gabann, porque lo único que tengo de firma son los vestidos que me compro en Miticca diseñados por Isabella Gobarodi, que siempre están muy bien de precio, así que tampoco es para tanto.

Con respecto a los complementos soy bastante previsible. Si llevo escote no suelo ponerme nada al cuello porque me gusta el canalillo que consigo con mi sujetador y prefiero centrar la atención ahí que ponerle collares que distraigan. Los pendientes me gustan bastante discretos porque alguna vez que me he atrevido con algo largo o demasiado grande me he sentido como una «faralae» a punto de subir al escenario para cantar “Marinero de Luces” a lo Isabel Pantoja. Los zapatos de tacón, por supuesto, en tonos neutros que no destaquen demasiado, y el bolso de Lugada. Adoro esa firma porque tiene unas colecciones impresionantes y siempre saben seguir las tendencias de las temporadas. Ahora para otoño han sacado una colección en tonos marrones y grises que es una maravilla.

El abrigo largo, siempre. A mí las chaquetas cortas tipo motera y cosas así no me gustan, no me parecen glamurosas ni elegantes así que paso de ellas, y por lo demás no soy una tiquismiquis como otras que llevan anillos enormes o no salen de casa sin maquillar. Yo en eso soy bastante sencillita.

En definitiva, soy una chica que sabe vestir bien, pero no una “fashion victim” porque para mí una persona que es víctima de la moda no pone un pie en la calle si no lleva lo último en tendencia, y a mí si me gusta algo, como los abrigos largos, no me los cambia nadie, se lleve lo que se lleve y se ponga lo que se ponga la Victoria Beckham. Así que si vuestro novio os dice algo parecido a lo que me dice a mí el mío quitadle vosotras algo le guste o algo con lo que vaya cómodo y luego le decís que es una víctima de eso, sea lo que sea, a ver si le hace gracia.