Terapia de pareja

Terapia de pareja

Parece que nuestra sociedad sigue manteniendo demasiados tabúes con respecto a la terapia de pareja, sobre todo entre el género masculino. Hay parejas que se aman profundamente pero que la vida, los malos entendidos y los fuertes caracteres han llevado hasta un punto de aparente no retorno que no saben cómo solucionar. Ese tipo de parejas tiene una luz al final del túnel en la terapia pero, por regla general, los hombres españoles descartan esta posibilidad antes, si quiera, de habérsela propuesto.

Dos consultas especializadas en Terapia de Pareja que tienen verdadera experiencia a sus espaldas en este sentido son Psico Lorite, de Tarrassa, y Leonor Fernández, esta psicóloga en Valencia. Ambas nos han asegurado que cuando los dos miembros de la pareja no están predispuestos a participar y a intentar colaborar en la terapia, ésta es un fracaso total.

Se necesita la predisposición de ambas partes para que la terapia surta efecto, e incluso así, algunas veces fracasa. Según José Bustamante, secretario general de la Asociación Española de Especialistas en Sexología, se suele esperar entre cinco y seis años para acudir a terapia, a pesar de haber observado indicios de que la relación no funciona tan bien como les gustaría. El perfil de parejas que acuden a consulta suele ser el de una pareja que a pesar de saber que aún se quieren, llevan años acumulando frustración, enfados, decepciones, distanciamiento y frialdad.

Una terapia de pareja no sólo vale para recuperar la relación, sino también para tener una ruptura lo menos conflictiva y dolorosa posible. De modo que el objetivo de todo es «que la pareja se comunique y resuelva lo que quiera resolver para sentirse mejor consigo mismo y con el otro», mantiene Anfruns Nomen, sea para recuperar la relación si ambos así lo desean, o bien para romperla de la mejor de las formas.

La terapia de pareja mejora nuestro estado anímico

Según señala Bustamante, la Association of Marriage and Family Therapists de EEUU indica que tres de cada cuatro parejas que acuden a terapia admiten una mejoría en su relación. A título personal, comenta este especialista, el 90% de las personas que acuden a terapia de pareja con personas expertas mejora su estado de ánimo, además dos tercios de estas también experimentan mejoras en su salud y en su desempeño laboral.

Lo primero que se hace en estas terapias es encontrar el verdadero problema. La mayoría de las parejas viene a consulta porque discuten mucho, pero «detrás del ruido, hay conflictos sin resolver», indica Torres. Por tanto, lo primero que hay que poner sobre la mesa es el problema real por el cual la relación no funciona como antes.

Después, añade el experto, hay que trabajar el diálogo frente al monólogo. Es decir, es necesario empatizar con el otro, escucharle, saber qué le ocurre realmente e intentar entenderlo. Por eso, añade Bustamante, lo principal en terapia es enseñar a: saber escuchar, ponerse en los zapatos del otro, aprender a comunicar lo que sentimos o nos molesta sin herir a la otra persona, responsabilizarnos de nosotros mismos, huir de la dependencia emocional, aprender a discutir, atender y cuidar la relación de pareja, y a poner unas bases para volver a ilusionarse.