Terapia de pareja: solución a una crisis

Terapia de pareja: solución a una crisis

Terapias de parejas
Razones para que una pareja entre en crisis hay muchas. No solo hayque buscarlas en una infidelidad. Y es que el matrimonio es como una planta que hay que ir regando poco a poco. Si la dejas un día de regar, se seca. Si de repente un día quieres echarla todo el líquido que no has echado antes, acabará por inundarse. Por eso, basado en mi experiencia, cuando veas que la pareja atraviesa una crisis, lo mejor es acudir a un centro de terapia de parejas
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No hay que pensar que es el final de la relación, ni que ya no sientes nada por otra persona. Yo siempre pongo el ejemplo de una persona que acude al sicólogo, no quiere decir que esté loco, pero sí que en ese momento necesita ayuda, un factor externo que le haga ver la realidad. Pues en los centros de terapia de pareja se hacen estas cosas.

Como te decía antes, no hay que pensar en terceras personas. Simplemente, la rutina, la vorágine de la vida en la ciudad, el trabajo, nos deja poco tiempo para cuidar a la pareja. Sin darnos cuenta, podemos levantarnos al lado de la persona que escogimos para compartirlo todo, y ver que la relación ha perdido gran parte del atractivo que pensábamos para siempre. ¿Eso significa que ya no la queremos? Pues no.

Mi chicho y yo, gracias a las sesiones de terapia de pareja que desarrollamos con los profesionales del Centro Médico Benviure en Barcelona, pudimos aprender a enfrentar a los conflictos que, inevitablemente, surgen cuando dos personas están empeñadas en formar una nueva vida. No fue fácil convencer a mi chico, ya que era muy reacio a acudir a estos sitios. Primero porque pensaba que no lo necesitábamos, luego porque decía que era tirar el dinero. Sin embargo, una sesión le fue suficiente para abrir los ojos y comprobar que esta relación se estaba estancando. Teníamos 30 años y parecíamos que éramos una pareja de 80, con todos mis respetos.

Uno de los aspectos que yo más entendí es que a menudo, deben modificarse las reglas que antes funcionaban para cada individuo separadamente. Ya no estás solo, ahora convives con otra persona y se necesitan nuevas normas. Las parejas deben llegar a acuerdos y eso no es fácil, pues no significa para todo el mundo lo mismo querer o sentirse querido.

Otro aspecto que hay que tener en cuenta es que muchas veces, relaciones anteriores y sobre todo, la valoración que se haya hecho de las mismas, también van a ser determinantes. Eso de querer que nuestra pareja sea como la anterior, o al revés, que sea totalmente diferente nunca viene bien.

En esta ocasión, las sesiones sirvieron para dar un giro de 180 grados a mi relación. Tanto mi pareja como yo entendimos lo que estábamos haciendo mal. Eran ya 10 años de relación, los expertos dicen que en esta edad se pasa una importante crisis, y parecía que la planta estaba secándose.

Afortunadamente ya han pasado dos años desde esa terapia y las cosas marchan muy bien. Hasta el punto de que estamos planteándonos tener niños. Pero en esta ocasión ya chocamos con la crisis. Es decir, que por problemas económicos no nos lo planteamos. Y eso que según los últimos datos, después de muchos años de descenso, por fin han aumentado los nacimientos. Pero bueno, esa es otra historia. Yo lo que quería era recomendar las terapias de pareja como una gran salida a las crisis, pero en este caso, sentimentales.

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