El negocio de la relajación

En el mundo en el que vivimos, con una sociedad que nunca para, y que, además, parece disfrutar del estrés, nunca viene mal un pequeño descanso. Parar, detenerse y cambiar las pilas. Sin embargo, es difícil que una persona se dé cuenta por sí sola de que necesita un respiro. Por eso, una de las columnas vertebrales de los negocios de relajación proviene del negocio del regalo. Es más fácil regalar una estancia en un spa, unos días en un balneario en pareja, o cualquier regalo que tenga que ver con el relax y el esparcimiento, que comprarlo para uno. En esta entrada os hablaremos de los beneficios que pueden tener estos tratamientos.

Las posibilidades son múltiples. Aunque pensamos que el spa sólo son unos chorros de agua que nos relajan, cambios de temperatura que activan nuestra musculatura o una sauna que ayuda a eliminar toxinas, nada más lejos de la realidad. Existe un catálogo de especializaciones que nos sorprendería de conocerlo de forma íntegra. Las técnicas del masaje, la relajación o el tratamiento con agua provienen de tiempos milenarios y de culturas completamente dispares. De esta forma, se pueden unir las culturas asiáticas de antaño con los procedimientos nórdicos de hace menos tiempo, con lo que las posibilidades son infinitas y diversas en lo referente a sus resultados.

Evidentemente, el placer del bienestar no es algo nuevo, sino que ha sido incorporado en nuestro ADN actual de forma genética, desde nuestros antepasados, que ya buscaban la relajación y el bienestar del cuerpo mucho antes de que nuestra civilización se asentase en los lugares que habita. Sin embargo, sí es verdad que ha sido ahora, en los tiempos actuales (quizás por la instauración del capitalismo voraz), cuando se ha establecido este sector como un negocio y ha empezado a instrumentalizarse el descanso, el relax y los tratamientos de relajación de la forma que conocemos. Un gran ejemplo de este negocio que se ha establecido en torno al descanso lo pudimos leer esta navidad en el suplemento que la revista Lonely Planet publica en el diario El País. En este artículo sobre los mejores centros de retiro espiritual se percibe como hasta el propio descanso ya se ha convertido en un mero negocio.

No obstante, el beneficio sobre el cuerpo (y la mente, no olvidemos que están profundamente interconectados) sigue siendo exactamente el mismo. Por suerte, esto no cambia pese a que se instrumentalice y se genere negocio en torno al descanso. Tratamientos especiales como la aromaterapia, que mezcla aceites esenciales para fortalecer los sentidos según las necesidades de cada persona, proporciona un bienestar inmediato que libera al cliente del estrés acumulado y la tensión que impide el equilibrio natural. Dentro de sus propiedades, la aromaterapia permite tres posibilidades: la revitalizante, que mezcla esencias de jengibre y canela; la relajante, en la que la nota primordial la aporta el sándalo; o la serenidad, fortalecida con la mezcla de olores de la bergamota, el árbol de té y el naranjo. Los precios pueden oscilar según la duración y la elección tomada, pero lo que sin duda es incuestionable es el efecto sobre el cuerpo. Otra modalidad de tratamiento disponible es el de la reflexología. Este masaje milenario consiste en aplicar un método curativo sobre todos los órganos del cuerpo con la única aplicación de presión en la zona del pie, donde se reflejan todas las partes del cuerpo humano.

Podríamos enumerar multitud de tratamientos: exóticos, tradicionales, rituales milenarios, tratamientos de incidencia sobre una parte del cuerpo solamente y otros muchos de todo tipo. Sin embargo, lo recomendable es acudir a uno de estos centros de masaje y spa en Barcelona, en este caso, pero de cualquier ciudad, ya que el negocio del relax y la tranquilidad se han expandido con éxito por toda la geografía. Y menos mal, así todos los que quieren y necesitan un parón, pueden relajarse y disfrutar de su propio cuerpo en reposo.

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