Pareja y compañero de trabajo. ¿Sí o No?

Pareja y compañero de trabajo. ¿Sí o No?

Llevaba tiempo planteándome la duda de si seguir trabajando o no con mi pareja. Mis amigos siempre me han descrito como una persona con las cosas claras, rara vez me he encontrado con dificultad a la hora de tomar una decisión, suelo tomar mis decisiones cuando estoy tranquila y relajada y me dejo guiar por mi intuición.

De algún modo, la intuición nunca me ha fallado, cuando me he parado a escucharla siempre me ha guiado sabiamente.

Llevaba un par de años con mi pareja cuando decidimos unir fuerzas y apostar por un proyecto en común juntos y emprender un pequeño negocio, a los dos nos gustaban las mismas cosas y profesionalmente éramos muy compatibles así que no veíamos por qué no.

Tras la pasión inicial habíamos encontrado un tipo de amor mucho mejor, más sólido, lo compartíamos todo, teníamos mucha comunicación y cada uno se responsabilizaba de su parte de la relación.

En Inteligencia Emocional, se habla de lo importante que es tener consciencia de las propias emociones, entenderlas y expresarlas para tener una vida saludable, los dos trabajábamos nuestras emociones, no existían los celos ni los conflictos porque siempre nos dábamos primero la oportunidad de un diálogo sincero y tranquilo para hablar las cosas.

Así era nuestra forma de entender nuestra vida en común y, lo cierto, es que rara vez discutíamos sino todo lo contrario.

Mi pareja se había convertido en la persona en que más confiaba y en mi principal apoyo y nos entendíamos a la perfección así que no veía ningún problema en probar esta opción, además mi intuición me guiaba en este sentido para conseguir mis logros profesionales.

No obstante, algunas amigas con malas experiencias al compartir amor y trabajo me lo desaconsejaron y, por primera vez, me vi dudando de mi intuición.

Pros y contras de trabajar con tu pareja

Son muchas las personas a las que al preguntarle si trabajarían con su pareja, lo tienen claro y se oponen rotundamente a probarlo. Consideran que al unir en una misma ecuación pareja y trabajo el resultado es de salir corriendo y sálvese quien pueda.

Lo cierto es que, una vez que escuché las experiencias de algunas amigas entendía perfectamente que me lo desaconsejaran.

Sin ir más lejos, una de mis mejores amigas tuvo muchos problemas debido a una situación de este tipo. Llevaba una pequeña empresa de diseño de mobiliario, ella se encargaba del diseño de los muebles y su pareja de toda la logística con proveedores y almacenaje.

Todo los iba muy bien al principio, pero empezaron a tener problemas, sobre todo por celos por parte de su pareja.

 A penas tenían tiempo para la intimidad, para estar a solas con sus sentimientos y racionalizar la situación. Sus temas de conversación siempre se reducían a lo que ocurría en el trabajo porque se llevaban las tareas a casa, no separaban ambos mundos y su espacio para el romanticismo y el cuidado de su vida en común empezaba a desaparecer.

Poco a poco, sus problemas de pareja empezaron a afectar a su trabajo, los pedidos no salían y empezaron a perder clientes. Finalmente, ambos decidieron tomar una decisión por el bien de su negocio, y como mi amiga era la creativa del equipo decidieron que siguiera ella con la empresa.

Al final decidieron separarse en lo laboral, mi amiga recurrió a stockalpha, una de las mejores empresas con servicio de logística integral para empresas y pudo resolver la situación delegando estas funciones a buenos profesionales con experiencia.

Lo bueno de su historia es que al final salvaron la relación, supieron detectar el problema y solucionarlo antes de que todo empeorara. La verdad es que me gusta la forma en que mi amiga me habla de su experiencia porque tiene una visión neutral y objetiva de la situación.

Ella me comenta sus dificultades iniciales, pero también cree que es una decisión muy personal y que no tiene por qué salir mal, hay otros ejemplos de parejas a las que les va estupendamente trabajando juntas, como todo en la vida es un riesgo que hay que correr.

Ella también suele dejarse llevar por su intuición y es la única de mis amigas que me anima a seguir con mi decisión, ya que tengo una intuición tan clara y fuerte en este sentido.

Finalmente, he decidido apostar y seguir mi intuición, y es que cuando algo nunca te falla por qué no seguir haciéndole caso.