El erotismo del masaje tántrico

Los masajes forman parte de nuestra vida en mayor o menor medida. Quien más y quien menos, ha recibido en algún momento un masaje en la espalda, aunque no venga de manos de profesionales. Cualquier amigo, familiar o la pareja, es perfectamente capaz de masajear los músculos del cuerpo con la finalidad de relajarlos. Que el masaje dé buenos resultados es una cuestión de práctica y habilidad, lo que puede aprenderse realizando cursos o incluso, una carrera universitaria. Aunque podemos decir que los masajes que realiza un fisioterapeuta, no tienen la misma finalidad que los que realiza un masajista, como tal. Mientras que los primeros orientan sus prácticas a la curación y rehabilitación del cuerpo, los segundos, persiguen la relajación.

Dentro del mundo del masaje, podemos encontrar diferentes variantes, como el masaje tradicional, el deportivo o el tántrico. Este último, ligado al masaje erótico aunque no se trate de lo mismo, como vamos a ver a continuación. El masaje tántrico, consiste en una práctica milenaria que ha cobrado popularidad en los últimos años, debido, sin lugar a dudas, por los numerosos beneficios que concede a la vida sexual y la conexión emocional con la pareja.

Sus orígenes, se encuentran en la tradición espiritual del tantra y, consiste en una forma de masaje que va más allá de lo físico, en una búsqueda del despertar de la energía sexual latente en el cuerpo. Con ello se consigue una experiencia más profunda y significativa a nivel pareja. Lo que hace que esta antigua práctica, tenga cada vez mayor popularidad dentro de la sociedad moderna.

A diferencia de otros tipos de masaje, el tántrico se centra en la estimulación de la energía sexual del cuerpo humano. La creencia de que la energía, denominada “kundalini”, yace en la base de la columna vertebral, pudiendo liberarse y dirigirse, de manera que se alcance un mayor estado de conciencia y conexión con uno mismo, al mismo tiempo que con la pareja.

Erótico y tántrico no es lo mismo

Es fácil caer en el error de considerar ambos tipos de masaje como semejante. Sin embargo, no es lo mismo un masaje erótico que uno tántrico. Existen diferencias que conviene conocer para no caer en el error de contratar un servicio en lugar de otro. Cada tipo de masaje tiene su público y su finalidad, por ello, hemos querido consultar a profesionales que pueden explicar principales diferencias entre uno y otro tipo de masaje.

En este caso, nos explican los profesionales del masaje erótico de Masajes Eróticos Trébol Madrid, que la mayor diferencia reside en que, mientras que para el tántrico, el placer es el camino; para el masaje erótico, la finalidad es el placer en sí mismo.

El masaje tántrico consiste en una práctica ancestral y energética, muy diferente a los masajes y la práctica sexual en occidente. En esta parte del mundo, identificamos el Tantra con la palabra sexo, debido a la (falsa) moral represora que nos define a nivel histórico. No obstante, el Tantra es más que eso. En Oriente, el masaje tántrico consiste en una práctica ancestral muy importante, en la que se conecta lo humano con lo divino, a través del cuerpo y la piel. Por lo que se considera la antesala del amor, donde se vive el placer de forma más profunda, a través de la relajación y el tacto lento y consciente. Al mismo tiempo, constituye una manera de autoconocimiento personal e implica, el aceptarse tal y como uno es, conectando con una misma.

Por Su parte, el masaje erótico, se recibe por todo el cuerpo, incluyendo la zona genital. La finalidad de este tipo de masajes, no es otra que alcanzar el placer, mediante la estimulación física.

Aunque no se puede negar que el masaje tántrico se recibe por igual, en todo el cuerpo, incluyendo los genitales, denominados como “ligam” y “yoni”. En este caso, la finalidad es activar y canalizar la energía sexual, a través de la respiración y el tacto lento y consciente ya referido. Con ello se amplía la consciencia, la sensualidad, la sensibilidad y la relajación, mediante el placer y el goce.

Puede parecer a priori que la finalidad es la misma, cuando no es del todo así. Existen diferencias entre el masaje erótico y el tántrico, por lo que las personas que realizan uno u otro tipo de masaje, son igualmente diferentes. La mayor diferencia, reside en el nivel de conexión energética y consciencia a la hora de realizar el masaje. Como ya hemos comentado, cada tipo tiene su función y su público. Se trata de masajes diferentes, para personas diferentes con un camino personal, social, emocional y espiritual, definido.

Los beneficios del masaje tántrico

Hacerse un masaje tántrico es algo que se lleva a cabo dentro de un ambiente tranquilo y relajante, velas, música suave y aromaterapia incluidas, con objeto de crear la atmósfera adecuada, procurar la relajación y la apertura emocional. Los masajistas tántricos son profesionales que disponen de los conocimientos adecuados para tratar el cuerpo con el respeto y la sensibilidad necesaria, creando un ambiente de confianza y consentimiento para ambos.

Bajo esta premisa, con este tipo de masaje se obtienen una serie de beneficios que no hacen otra cosa que mejorar la vida sexual de la personal. Tanto a nivel pareja como en solitario. Todo esto, sobre todo si se lleva a cabo de la forma correcta y adecuada, en manos de profesionales que saben bien lo que hacen.

Una de las cualidades que se benefician es que se adquiere una mayor conciencia corporal. Durante el masaje las personas van a aprender a prestar la atención necesaria a las sensaciones y respuestas de su cuerpo. Esto conlleva adquirir mayor conciencia de los deseos y necesidades sexuales de cada uno.

Por otro lado, se desbloquea la energía sexual, ya que durante la realización del masaje se busca la liberación de esta energía que se encuentra atrapada en el cuerpo. Tras esta liberación, se puede adquirir mayor vitalidad y alcanzar una conexión más profunda con la propia sexualidad.

No puede faltar en la lista de beneficios, la reducción del estrés. Al relajarse cuerpo y mente, este tipo de masaje ayuda de forma notable a reducir los niveles de estrés y ansiedad. Factores que influyen en gran medida y de manera negativa a la vida sexual. También mejora la intimidad de la pareja, fomentando una mayor conexión a nivel emocional entre las partes, fortaleciendo la relación.

Por supuesto, como beneficio de gran relevancia, se adquiere una mayor duración y satisfacción en el plano sexual. Este tipo de masaje puede enseñar las técnicas adecuadas para prolongar la excitación y retrasar la culminación del acto sexual, lo que conlleva una mayor satisfacción sexual para las dos partes de la pareja.

De tal manera que los masajes tántricos, proporcionan una serie de beneficios tanto a nivel sexual como emocional. Por parte de los sexólogos, afirman que este tipo de masaje puede ser una herramienta muy poderosa a la hora de mejorar la vida sexual de la pareja. Al practicar la conciencia plena mientras se realiza el masaje, las parejas pueden aprender a sintonizarse entre ellos, lo que conlleva un mayor nivel de intimidad tanto física, como emocional.

Del lado de los terapeutas, se afirma que los masajes tántricos ayudan a las personas a superar bloqueos de carácter emocional y sexual. Al ser liberada la energía atrapada en el cuerpo, las personas que pasan por un masaje tántrico, pueden llegar a sentir una pasión renovada y mayor vitalidad en el plano sexual.

Con todo esto, lo que se puede concluir es que el masaje tántrico, consiste en una práctica que va más allá del mero placer físico. Se busca el despertar de la energía sexual, mejorando la conexión con uno mismo y con la pareja. Los beneficios incluyen la mayor conciencia corporal, la reducción del estrés y una mejora general en todo lo relativo a la vida sexual.

Ya sea en solitario como en pareja, esta práctica milenaria, puede ser una excelente herramienta para profundizar en la intimidad y el placer sexual. Sin olvidar que cada persona es única y las prácticas deben realizarse con respeto, consentimiento y manteniendo una comunicación abierta con la pareja. Sin duda, el masaje tántrico está cargado de erotismo, no puede ser de otra manera. Mientras que el masaje erótico, no implica el tantra. Ambos tipos de masaje proporcionan un placer determinado, como ya hemos comentado. La finalidad del primero, no es sino el camino del segundo.

Teniendo en cuenta todo lo expuesto, cada quien puede decidir qué tipo de masaje prefiere. Del mismo modo que puedes ir al fisioterapeuta a que te cure una lesión o a un masajista para que relaje tu espalda sobrecargada. Todo va en función de la necesidad de cada uno.

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